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El síndrome del impostor: cómo dejar de dudar de tu propio éxito

Micrófono frente a un teatro vacío iluminado, como símbolo de la duda antes de exponerse ante los demás.

Imagina tener una de las voces más reconocidas del mundo, acumular premios y años de trayectoria y, aun así, dudar de tu propio éxito. Esa sensación está muy cerca de lo que conocemos como síndrome del impostor.

En 1967, durante un concierto multitudinario en Central Park, Barbra Streisand olvidó la letra de varias canciones. Aquel momento alimentó un miedo escénico que la mantuvo durante años alejada de los grandes conciertos comerciales.

Su historia no significa que Streisand tuviera síndrome del impostor, pero sí recuerda algo muy humano. Alcanzar el éxito no siempre silencia las dudas sobre nuestra propia capacidad.

Cuando cuesta reconocer nuestros propios logros

Aunque solemos llamarlo síndrome del impostor, no es una enfermedad mental ni un diagnóstico clínico. Se trata de un fenómeno psicológico en el que una persona tiene dificultades para reconocer como propios sus logros y vive con la sensación de que, tarde o temprano, alguien descubrirá que no es tan capaz como parece.

Un buen resultado puede atribuirse a la suerte. Un reconocimiento, a la generosidad de otros. Un proyecto exitoso, a haber estado en el lugar correcto.

De esas veces en que todo indica que algo salió bien y, aun así, pensamos: “Bueno, tuve suerte”.

Las evidencias están ahí, pero cuesta aceptar que el esfuerzo, la preparación o la experiencia también tuvieron algo que ver.

¿Cómo puede aparecer el síndrome del impostor?

No siempre se manifiesta de la misma manera.

Puede aparecer como perfeccionismo, cuando un pequeño error termina pesando más que todo lo que salió bien. También como la costumbre de minimizar lo conseguido con frases como “tuve suerte” o “cualquiera lo habría hecho”.

En otras ocasiones surge antes de comenzar. Puede ser una oportunidad, una idea que queremos compartir o un proyecto que permanece guardado porque aparece esa pregunta incómoda que se nos mete en la cabeza. “¿Y si descubren que no soy tan buena como creen?”

Persona de pie frente a una abertura iluminada, imagen que acompaña un artículo sobre síndrome del impostor y dudas sobre la propia capacidad.

Porque sí, dudar pasa. Forma parte de aprender, crear y enfrentarse a algo nuevo. La dificultad aparece cuando esa duda pesa más que las evidencias de lo que ya hemos sido capaces de hacer.

Persona escribiendo en una libreta, imagen asociada a un artículo sobre síndrome del impostor, logros y aprendizaje.

Mirar las evidencias también cuenta

Quizá no se trate de convencernos de que todo lo hacemos bien. Nadie lo hace.

Puede ser más útil mirar nuestros logros con un poco más de objetividad. Reconocer qué hicimos bien, cuánto trabajo hubo detrás, qué aprendimos y también qué no salió como esperábamos, no para castigarnos por ello, sino para entender qué podemos hacer diferente la próxima vez.

A veces la confianza tampoco llega antes de empezar. Puede ir apareciendo mientras seguimos haciendo el trabajo.

Guardar un mensaje de agradecimiento, recordar un proyecto terminado o detenernos antes de atribuir automáticamente un éxito a la suerte puede ayudarnos a construir una imagen más justa de nuestras propias capacidades.

Y cuando llegue un error, porque llegará, quizá podamos mirarlo también como una oportunidad para aprender algo que antes no sabíamos.

Barbra Streisand olvidó letras aquella noche en Central Park. La voz, la experiencia y el talento seguían allí.

A veces nosotros también necesitamos aprender a separar una mala tarde de toda nuestra historia.

La confianza puede tardar en llegar sin borrar todo lo que ya hemos sido capaces de hacer.

Mapa breve del artículo

Tema central
Cómo se manifiesta el síndrome del impostor y por qué puede hacernos dudar de logros que sí nos pertenecen.

Qué es
Una forma de percibir nuestros propios logros con desconfianza, atribuyéndolos a la suerte, a factores externos o al temor de no ser tan capaces como los demás creen.

Cómo puede aparecer
Perfeccionismo, dificultad para reconocer méritos, miedo al error y dudas que pueden pesar más que las evidencias de lo que ya hemos logrado.

Mirar las evidencias
Reconocer el trabajo realizado, lo aprendido y también aquello que no salió como esperábamos, sin convertirlo en castigo sino en oportunidad de aprendizaje.

Idea final
Dudar de nuestras capacidades no borra el trabajo, la experiencia ni los logros que ya existen.


Fuentes consultadas

American Psychological Association. Impostor Phenomenon. APA Dictionary of Psychology.
APA Dictionary of Psychology

Bravata, D. M., Watts, S. A., Keefer, A. L., Madhusudhan, D. K., Taylor, K. T., Clark, D. M., Nelson, R. S., Cokley, K. O., & Hagg, H. K. (2020). Prevalence, Predictors, and Treatment of Impostor Syndrome: A Systematic Review. Journal of General Internal Medicine, 35, 1252–1275.
PubMed Central

CNN (2010). Encore: One-on-One with Barbra Streisand. Larry King Live.
CNN Transcripts

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